Archipiélago de San Bernardo
Islote de Santa Cruz, la isla más sobrepoblada del mundo
Santa Cruz del Islote es una isla artificial construida sobre una base de coral, ubicada en el Archipiélago de San Bernardo en el Golfo de Morrosquillo. Pertenece al Parque Nacional Natural Corales del Rosario y se encuentra geográficamente entre las islas de Tintipán y Múcura. Es conocido mundialmente por ser considerado uno de los territorios con mayor densidad de población del planeta. En una superficie que apenas alcanza una hectárea (10.000 m²), reside una comunidad que, según sus propios habitantes, se aproxima a las 600 personas.
La visita a Santa Cruz del Islote no es un destino de playa, sino una inmersión cultural. Al desembarcar, la comunidad nativa gestiona el ingreso de visitantes a través de una tasa de entrada (una donación) de aproximadamente $10.000 COP por persona. Este fondo se destina al mantenimiento de la infraestructura comunitaria. El recorrido peatonal es guiado por un residente y permite observar la particular arquitectura de calles estrechas y viviendas de colores vivos.
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La vida en el islote está marcada por la optimización extrema del espacio. Es un territorio enteramente peatonal donde las casas están construidas muy cerca unas de otras. La cancha de fútbol comunitaria, uno de los pocos espacios abiertos, mide apenas 15 metros de largo por 6 de ancho.
La comunidad cuenta con infraestructura básica que incluye una institución educativa (Centro Educativo Santa Cruz del Islote), un puesto de salud, tiendas de abarrotes, una farmacia y pequeños restaurantes. Se estima que la población infantil y juvenil es alta, superando el 50% del total de residentes.
El islote no cuenta con fuentes de agua dulce; la comunidad depende de la recolección de agua lluvia y del suministro transportado por buques cisterna de la Armada de Colombia, que arriba aproximadamente cada tres semanas.
La energía eléctrica proviene principalmente de un sistema de paneles solares donados por el gobierno de Japón, complementados por generadores diésel, lo que implica que la electricidad no está disponible las 24 horas del día.
La economía de Santa Cruz del Islote se basa en dos actividades principales: la pesca artesanal y el turismo. La mayoría de los residentes del Islote trabaja directamente en los hoteles, hostales y servicios turísticos de las islas vecinas más grandes, como Isla Múcura e Isla Tintipán. Los ingresos generados por los recorridos turísticos en el islote son una fuente vital para su economía.
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Gestión de residuos
Dada la ausencia de terreno para un relleno sanitario, toda la basura generada debe ser recolectada, clasificada por la comunidad y transportada en lanchas hasta el continente (generalmente al municipio de Tolú) para su disposición final, un proceso que implica un alto costo logístico y económico para los habitantes.
¿Cómo llegar a Santa Cruz del Islote?
El acceso al islote es exclusivamente marítimo y generalmente se realiza como una parada cultural dentro de los recorridos turísticos que exploran el archipiélago. Los puntos de partida continental más comines son Coveñas o Tolú (Sucre), el trayecto en lancha rápida dura aproximadamente 1 hora, dependiendo de las condiciones del mar. Desde Rincón del Mar, el pueblo continental más cercano, el viaje se reduce a unos 30 minutos.
La Isla sin mosquitos
La historia oral sitúa el origen del asentamiento hace aproximadamente 150 años. La leyenda cuenta que un grupo de pescadores provenientes de Barú, a unos 50 kilómetros de distancia, buscaban nuevas zonas de pesca cuando fueron sorprendidos por la noche. Decidieron acampar en la plataforma de coral.
Durante la noche, notaron con sorpresa que el islote carecía de mosquitos, una rareza en el Caribe, donde las islas circundantes con manglares sí los tienen. La explicación es la ausencia total de agua dulce estancada (ciénagas) y de manglares en el islote de coral. Según la tradición, esta ventaja los convenció de establecer allí un campamento permanente, que creció hasta convertirse en la comunidad actual.